viernes, 27 de noviembre de 2009

A pulso


Yo me declaro de esos
que de lo oscuro hacia lo claro
respiran
(Goethe)



"Óculo"
Fotografía tomada (a pulso) en Roma por mi hija Laura




Mientras tanto, la luz
desciende paredes lentas
y el azul de las bóvedas se desvanece
en oro falso, acanto y artificio.

A cada palmo, el tacto blanquecino
rezuma entre los dedos
pátinas de un desamparo giratorio
devanando la piel sellada de los casetones
y hacia lo claro, aligera
la gravedad ciega de la piedra,
su postura de crisálida.

Tarde o temprano, todo fuga,
respiran los muros
se prolonga el eco,
los timbres del silencio
auscultan sin utillajes
lo redondo y hueco,
los fríos taqueados del laberinto.

Allí donde la luz fuera universo,
un delgado hilo de penumbra acordona
las ojeras de un tiempo,
no mucho más vestido que un sueño.





3 comentarios:

Trini dijo...

Magnifico poema.

Los versos y la fotografía, nos trasladan a un lugar "vestido de sueños".

Besos

Turulato dijo...

La Rotonda.. ¡Preciosa foto, bella como unos ojos jóvenes, que de tan puros y brillantes semejan estrellas!.
Allí donde la luz fuera universo,
un delgado hilo de penumbra acordona
las ojeras de un tiempo,
no mucho más vestido que un sueño
.. ¡Espléndido resumen de un imperio!

Kalia dijo...

"Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias".

Abrazos