viernes, 15 de julio de 2011



El sol anuncia
la mañana en rojo
,

huele el cielo
a luz azafranada
que vibra y avanza
con pasos de gigante.

En la plazuela de la fuente
expuestas al fulgor de las púas
van a peinarse las horas
su larga cabellera.

Canturrea el caño los acentos,
las notas cristalinas
del arcoíris.

Y acaba evaporándose la tarde
en esa frontera de la siesta
como huella fugaz en la ceniza.

Se despide el sol
dejando en el crepúsculo
una estela violeta.

7 comentarios:

Turulato dijo...

¡Veo!. Has pintado un cuadro con palabras

Kalia dijo...

Arcoiris que colorea la grisura ceniza de la huella cotidiana. Ahora comprendes que del rojo al violeta transcurre el día. Atardecer que mira al futuro. Suave nostalgia del mañana.

Así me llega tu palabra. Huelo unas notas de sonrisa.


Abrazos.

Trini dijo...

No se puede poetizar más hermosamente la jornada.

Maravilloso
Besos

RosaMaría dijo...

Qué bella poesía. Una hermosura. Besos.

Leodegundia dijo...

El día transcurre en la fuente dejándonos los colores de las distintas horas y la música del agua.

Un día lleno de poesía que nos reporta paz.

Un abrazo

Fuga dijo...

Siempre es un placer leerte, poeta.Las más de las veces paso en silencio, no se me ocurre que decir ante tanta belleza.
Besinos.

Fuga dijo...

Debiera decir poetisa?,ando un poco perdida desde lo de "las miembras" :-)