viernes, 1 de abril de 2011

Una golondrina sola no hace primavera...

Cuando nada en la mañana prometía
que un chorro de agua tibia pudiera exfoliar
las escamas de este invierno
ni la grosera desnudez
de tantas noches, vacías de estrellas…

Advertí esa luz cambiante de entretiempo
que regresaba lentamente a la inocencia
de recoger señales, en lo cálido del mundo.

Fue al girar el grifo de la ducha
que se precipitó una golondrina
batiendo suavemente las alas,
y en un ágil quiebro levantó
dos gotitas de agua con el pico,
para luego desaparecer.

Entonces recordé
que siempre he amado
la negrura de aquellos pájaros
que colgaban su nido de media taza
en el voladizo de mi ventana.
Cómo llenaban el aire de gorjeos floreados
y entraban y salían de mis ojos
extraviándose en lo azul.
Crecí pensando que primavera durmiente
regresaba de los cuarteles de invierno
escoltada por las primeras golondrinas,
prendida en la horquilla brillante de sus colas
para que mis propósitos de aire
no se volvieran de madera, sorda y vegetal.



Y mientras la taza de café perfumaba
de castillos la atmósfera, escuché
como antaño, despertar la melodía de Marzo
al compás trino

Tisuí- tisuí- tisuí

¡Loca de golondrinas la mañana!

Tisuí- tisuí- tisuí…

Y los dedos de una brisa primaveral
me fueron llenando los armarios
con extravagantes sombreros de plumas,
guirnaldas de flores nuevas
y otros misterios.





4 comentarios:

almena dijo...

Leer tu poema me ha recordado mañanas de primavera pasadas cuando, en la ventana del edificio en que trabajaba, a las afueras de la ciudad, una golondrina construía su nido de forma absolutamente entregada a la tarea. Era un gozo verla ir y venir y ver su obra completarse cada día.

tisui tisui
(que significa besoso, Marian)
:)

Leodegundia dijo...

Es un poema bellísimo que nos habla de la llegada de la primavera, con versos tan deliciosos como estos:

“prendida en la horquilla brillante de sus colas”

“Y mientras la taza de café perfumaba
de castillos la atmósfera”


que son una verdadera maravilla.

Gracias Marian por proporcionarnos momentos tan agradables.

Turulato dijo...

Y los dedos de una brisa primaveral me fueron llenando los armarios con extravagantes sombreros de plumas, guirnaldas de flores nuevas y otros misterios. Todo lo que precede en tu poema a este verso lo he visto con los ojos, pero estas palabras abren mi imaginación..

Imaginar, soñar, vivir, ¿sentimiento del poeta?

Oréadas dijo...

Preciosos versos inagurando la primavera :-)
Un saludo