martes, 29 de septiembre de 2009

SERÁ SOLO UN MOMENTO…


…Un solo momento que parece esparcirse en el tiempo. Como el mar de Valéry, que siempre recomienza, nunca se repite, recomienza.

La mer, la mer toujour recommencée!
O récompense après une pensée
Qu’un long regard sur le calme des dieux!

Tintinnabuli …


Era muy temprano cuando me tropecé con esta palabra sonora y vibrante.
Me gustó su mínima presencia, parpadeaba con un ritmo solitario y secreto. Curioseaba yo en las atmósferas de Turner, la luz de sus cuadros y la proximidad al vacío. Éste es el ruido que hace el tiempo-pensé- el sonido que roza el fondo silencioso.

Cada silencio tiene un registro y una profundidad. Como consecuencia de las múltiples operaciones del azar llegué tintinabuleando a la obra del compositor Arvo Pärt .

Tintinnabuli proviene de tintinnabulum, el klang de campanas pequeñas que el oído pareciera incapaz de detectar en qué momento exacto deja de sonar. Forma arropamientos de sonido, que en términos técnicos equivale a los armónicos, es decir, la emisión simultánea de varias notas diferentes. Y esa música abriga también el silencio. De alguna manera transporta al que escucha a un estado de serenidad que invita a la meditación:
Un escuchar nuestro ser más profundo, el verdadero. Un lugar donde espacio y tiempo adquieren hondura, altura, permanencia, pertenencia.

Privilegiados lugares de luz son las palabras de María Zambrano con las que el autor del montaje acompaña a la música, siguiendo su rastro de claro en claro…




1 comentario:

Kalia dijo...

Las corrientes subterráneas fluyen, aunque sea a borbotones. Y lo hacen incluso cuando el bosque es tan oscuro que apenas si podemos describir círculos concéntricos, perdidos sin horizonte, pues la brújula se he hecho mil pedazos y la Estrella que está en el Norte parece haberse escondido para siempre tras galaxias Nebulosas.