lunes, 11 de mayo de 2009




















Alexey Savrasov
"The rooks have come"(1871)


La claridad se corona de ceniza, lo sé:
siempre llevo temblando el sol a la boca.
(Eugenio de Andrade )





Tampoco Abril cauterizó el invierno.
Las mañanas frías, gris
la piel del cielo y entre las nubes,
arúspices aves traen el enigma en su pico.

Han vuelto en bandadas, al encuentro
de los últimos cristales, ruido
de alas de obsidiana en el cielo y en lo azul.

Arrulla el viento rincones de tibia entraña.
Perdió el abedul sus hojas sin quejarse
en su dormida calma, prisionera y libre
de humanas primaveras titila plata de velludas ramas.
¿Por quién sentir de pie?

Dolorosa es la primavera,
Ramales en cruz desnuda
al relente esperan el abrazo de estos extranjeros
tenaces y ateos, nimbadores de nidos
De nuevo el génesis, de nuevo el parto
creer con la fe hecha polvo, en un cielo
en la construcción de un nido.

¿Por quién, tan dulce y dolorosa por momentos,
la piel esconde celosa hasta la noche
su brasa última ?
La soledad venerable del río
aguarda los remansos, el fluir despacio
tan despacio
que la vida nos parece casi eterna.



viernes, 8 de mayo de 2009

"El arte no es la menos misteriosa de las pasiones de los hombres"







Tabla central de "El jardín de las delicias" de "El Bosco"





Cortada lombarda cerebro sugerente
Repollo árbol milenario
Selva de brócoli
Puños en flor de ajo blanco
Coliflor bola de nieve
Cebolla en grano alevín
o en grandes copos de llorona
Prado vivo de las judías
Tomates al billar montañés
Patatas según las formó Dios
Pimientos escurriendo verde
o transidos de fenomenal vergüenza
Pletóricas berenjenas apaciguadas
Alevosas alcachofas explosivas
Batatas retorcido pensar
Pepinos y calabacines espiándose
de reojo
Chata calabaza cabeza cuadrada
oronda y perfecta por más señas
Zanahorias que a penas llegan a ser
la nariz de un cuentista
despropósito

más demonios que denominación de origen
el precio o la voz de temporada
aunque Jerónimo dice que allá en la catedral
aprendió a cristalizar cada rayo de luz
y depurar toda delicia de jardín y toda ambrosía
que provienen del fuego y van al fuego
eternamente al parecer de los sabios de su tiempo

también por detrás de las tablas, no vayan a creer
que algo se deja al libre albedrío del hambriento
o del empresario que iguala el negocio
sin cuenta del color del dinero, no,

Jerónimo sabe de vidrio y alquimia
su óleo le hace trazo rápido a la vista
y santos anticristos y astros brujos
rompen aguas en el supermercado
cada vez que las monedas se despeñan

el pecado es subversivo está bajo vigilancia
la luz directa intensa todo lo expone
libremente alla prima cual su creyente
confeso pincel del maestro, nada de retoques
los únicos locos son los que no pintan


Si te acercas
por allí, en la tarde de un día cualquiera,
si te acercas al puesto de verdura con hambre
desde el lugar del que pensabas venir
después de conversar con las máquinas,
por la calle habitual que no se da cuenta,
si te acercas por allí sin ruido y observas
le verás dibujando tentaciones a plena luz
horrores de inteligencia insólita a plena luz
placeres que abonaron crueldades a plena luz
fluorescente

su rostro ha envejecido mucho
siempre frente a las mismas manos que toman
los mismos frutos mas ahora enfundadas en plástico
de mala calidad rápidamente deshechado
-nueva y moderna forma de lavar la culpa, piensa
debe ser, y la pinta-


Entonces tal vez de natura, de química
breves lecciones entiendas, muy elementales
al movimiento de su habilidad;
y unos seres fantásticos, por nada
te lleves para sembrar de gárgolas
el claustro de tu angustia:

lisa y violeta superficie que todo lo rebate
rizo rizado en sí al compás del laberinto
imposible camino de asenderar preguntas
sinsentidas pirámides de respuestas ausentes-

tonalidad y forma.

Y aunque no puedas creer en él
ni en su cansada y prosaica alegoría
creerás en la pintura.



ANTONIO MENGS


martes, 5 de mayo de 2009


Adminículos en caso de ceguera


















Alguien me dijo una vez que la importancia de una ventana no la establece el material en el que ésta se construye sino el alma


aquello que ella manifiesta: una hechura única, que por afinidad invita a unos u otros miradores.

En lo demás, tiene presencia al contemplar el paisaje desde el interior…


Pero una vez cesa la lluvia, detiene la brisa las caricias de las cortinas en los cristales; la pupila, dirigida a lo lejos ajusta la luz


y el ventanal que siempre está ahí deja ya de ser lo importante.





miércoles, 29 de abril de 2009

AUTORRETRATO (Alla prima)




POR SI NO TE LO HABÍA DICHO…


Soy una foto sin gracia.Viento en la ventana,
que siente vértigo a las alturas desde niña.

A veces silueta de vuelta del mercado pensando
en musarañas u otras ocupaciones,
una mesa puesta que no mira el reloj
una sombra que sostiene un libro
un bulto que asoma tras la ropa recién planchada.

No comprendo del todo mis ciclos
ni otros fenómenos hialurónicos
o astrales por los que puedo parecer
más o menos guapa o fea, según.
Siempre evité los espejos en el cogote.
Me sobresaltan los ángulos muertos,
la imagen replicante de mi propia imagen.
¿Escudriñan con descaro lo que se?:
Soy rubia venida a menos
(en realidad mi pelo encanece, encanece)
ni alta ni baja
(en realidad mi silueta ya no crece, abollece, abollece).
Me visto regular,
no le saco partido a los complementos.
El color de mis ojos es ya de un azul-gris-depende
y cuando miro, arrollo languidez de escorzón
si no pongo algo de rimel en las pestañas
que ¿Qué?
...
No soy la alegría de la huerta,
la misma talladura- me dicen- que un ajo puerro
pero de la blancura soterrada hacen los vientos remolinos
y se me despeinan haces verdes de sonrisa contagiada.
Parecería feliz si yo supiera cómo parecerlo.
Es decir, si me hubieran enseñado los gestos,
las poses y otras decoraciones que tintan
las sienes de entusiasmo.
Escuchar como va pasando el cielo me enseñó a llorar
secándome las lágrimas en silencio, a solas,
por eso no puedo llorar en funerales
ni en las sublimes ocasiones de las catástrofes.

Lloro por las veces que he hecho llorar
o porque se me mete sin querer algo en los ojos,
lloro siempre que corto cebolla y raro es el día que no…
o por todas esas cosas concretas del hábito de sufrir
en las que no nos distinguimos los mortales.

En realidad, quisiera gastarme como soy,
ni feliz ni triste
pero sin perder el hambre de saber,
saber de una dicha sin rencor a lo menudo
sin que el alma se me salga de quicio.

Y escribo. Es una maldad esto de escribir
-lo digo muy en serio- pero es más fácil
matar que amar…
Y mato a versos el azogue de todas las lunas,
con-versos me defiendo del escalofrío inadvertido.

miércoles, 22 de abril de 2009

¿Sabes?...



Óleo sobre tela de MARIELA SALGADO.




¿Sabes?...

Hay un viento deshuesado
que mantiene entero lo que antes
hacía que temblaba.
Se asemeja a un andrajo
al final del arco iris…
parece que sólo le quedaran los nombres
y los huecos
ningún rastro de luz,
vidas
que no son la mía
sueños
que parecen más anónimos.

Entonces pienso que nos queda
el habla y la aurora
aún cuando las manos ni tienen ganas
y la cabeza esté más triste y oscura que nunca.

¿Sabes?...
Cuando el silencio se ensancha
aparece un día extra, uno distinto.
El cielo vuelve a tener el tamaño
sonoro de otros ojos.
Lo escribo. Lo guardo.
Respiro

jueves, 16 de abril de 2009

Palabras a "Chus"

No sé, ahora no importa...
Acaso te golpeara el odio
de una loba negra en el instante que te parió
con el signo huero, en mitad de la frente.

Sin piedad suficiente para lamer tu sangre de recién nacido
te desatendió; ahí mismo
donde la miseria hace su putrefacto caldo.
Olvidó tu rostro atrofiado y enfermo
en el vórtice negro donde habitan aquellos
que aun más asco dan, aquellos que viajan solos
con el hachazo invisible del abandono
incrustado en el cráneo, aquellos
que aullan como salvajes bestias sospechosas.

No sé, ahora poco importa
¡Has muerto ya, tantas veces!
Y en ninguna de tus muertes, supo nadie que hacer
cómo rescatar del lodo a un extraño ser
que se levanta cada mañana mendigando una mirada
cuando a nadie importa quiénes viajan en el país de los muertos
en vida.

Omitamos pues que naciste carne de hospicio,
hijo de un dios menor apresado en los muros de la caridad
escabrosa piedad, la otra muerte, en la mano que te dio de comer
excrementos
la ternura perversa del abuso.

Omitamos el manicomio
y el resto de tu vida dedicado a respirar en esa gota de agua
en la que viven los peces extraños,
abriendo las agallas, tragando toxinas
sumergido en esa noche que los normales pensamos
que es la solución científica...

Omitamos que fuiste uno de tantos
a los que nadie quiere ver.
Uno de quien ni siquiera se dice que ha muerto
para que seas alguien por fin.

Yo te ví ¿recuerdas?. Eras el loco abrazado a la farola
dejándose violar por la mirada estupefacta de los otros,
llorando, llorando en una mueca feroz
llorando el terror de una luz soez
terrible
llorando
como si un atronador ruido cayera sobre tu cabeza de loco
y te pesara la tristeza infinita
con la crueldad de una esperanza póstuma
que mendiga el ser.

Al fin te pusiste a morir, a morir
delante de todos.
Te dábamos por muerto hace dos años,
pero te pusiste a morir de verdad, el lunes
en un banco junto a las palomas de piedra de la fuente.
Delante de todos
llovía
delante de todos un cuero podrido por un dolor
indescifrable, perforado por un grito
ahogado...
Y en tus ojos, la sucia flor de la agonía sólo.

Nadie rondó la morgue esa noche última
Descansa, Jesús, que nadie te despierte ahora
en la común fosa de los olvidados, descansa...
Que si de verdad hay un Dios, en esta fría noche
serás tú el primero
en entrar en la casa del Padre.



Jesús nació en Bilbao hace 57 años. Por motivos que desconozco, un tren le trajo al hospicio de Oviedo, hoy Hotel Reconquista. Allí sobrevivió. Su infancia fue un cúmulo de carencias y rechazos. Su madre le negó dos veces; una cuando nació, la otra cuando creyó encontrarla. Del hospicio pasó a la "Cadellada". Cuando la Cadellada dejó de ser un manicomio, vivió en una pensión que costeaban los servicios sociales del Principado.
"Chus", se murio del todo el lunes. Los operarios del Ayuntamiento dieron sepultura a su cadáver en un nicho, junto a otros olvidados de la tierra.

lunes, 6 de abril de 2009



















Conozco una mujer: una quietud.
Emboscada en si misma
de sí misma, abanico asomando esfera de la luna.
En el misterio de la luz habita
como perfumada lámpara.

Conozco una mujer: una cascada de lacio azabache.
Dolor serenado viendo caer flores de ciruelo
lágrimas de fina lluvia.

Conozco una mujer: un corazón de laúd.
Yace fragante el sonido de sus cuerdas,
adormecido el arco por el soplo furtivo de los sauces.
Y con sigilo palpa el seno anaranjado del alba.

Tanto disimulo de velados párpados…para no provocar
a las flores de seda.